Estoy a dos semanas de salir de cuentas, es toda una bendición poder vivir de nuevo esta experiencia. Y a pesar de que me siento una mujer y madre plena cuando vivo cada movimiento de mi hijo, también es cierto que el conjunto de sensaciones en comparación a hace casi nueve años es muy diferente.
Estas últimas semanas me han llegado un montón de información, entre revistas y comentarios que salen de forma espontánea en conversaciones sobre los sentimientos que cada mujer podemos llegar a tener en nuestro segundo embarazo. Sentimientos muy bonitos tanto en el primero como en el segundo, a diferencia de poder llegar a sentirte en algún momento culpable al comparar, y ¿Porque?.Por que he llegado a sentir que de alguna u otra manera no le he dado el tiempo y la atención suficiente a mi niño Kevin, como a veces a mi bebe por el día a día de la crianza. El me necesita desde el momento que fue concebido y lo hará hasta el resto de su vida y yo ahí estaré siempre que me lo pida como ahora.
Hacia el segundo trimestre, nos dijeron que era otro niño, a expensas de mi esperanza por que fuese una niña para tener la parejita pero muy contenta igualmente por la afinidad que tendrán entre los hermanos.Tardamos unos meses en elegir cual seria su nombre, a veces casi se llega a convertir en una competición entre papa y mama. ¡Que si Ángel, que si Kenai, que si Evan! y al final fue que conseguimos que nos gustase a los dos y gano Kenai. Desde ese momento pasaría a ser un extraño en el vientre a tener su propia identidad.
Cuando lo que viene en camino es esperado con amor, tal como una pareja de recién enamorados nos dedicamos en los ratos que tenemos juntos a hablar con Kenai, acariciarlo y quedarnos exaustados con cada uno de sus movimientos. A kevin se le hace raro hablar con la barriguita, aunque sepa que dentro esta Kenai, por eso el prefiere ponerle la manita para sentirlo y darle besitos a la vez que te colma de preguntas sobre como es y cuando llegara. A pesar de que papá trabaja muchas horas no hay ni un solo instante en el que estemos juntos en el que vaya a palpar o hablarle a su peque, como el dice :) .
El sentimiento de culpa también lo confundo con que son momentos distintos, lo trato de entender como cuando vemos a cada niño como único e irrepetible, y estos sentimientos también lo son en el segundo embarazo.Estamos en momentos distintos y etapas de nuestra vida, con un hijo mayor que demanda nuestra atención, sin que signifique que Kenai nos importe menos. Claro que nos importa, porque te esperamos para llenarnos de luz, ilusión y más amor en el corazón de mamá, papá y tu hermano mayor. Cada día te esperamos ansiosamente y te imaginamos. Hoy escribo sobre este sentir de una madre en su segundo embarazo,mientras que antes, como oyente, podía escuchar con respeto y atención como hablaban las demás madres, pero ahora que lo estoy viviendo me siento identificada con cada una de ellas...